5 errores comunes al invertir

Volverse un inversionista experimentado es algo que toma tiempo, paciencia y, sobre todo, mucho autoconocimiento. Por eso se sugieren tanto las prácticas de meditación en estos ámbitos, ya que al tomar distancia de nuestras emociones cotidianas, podemos apreciar con más claridad lo que estamos sintiendo y, con esa información, tomar mejores decisiones que no estén sustentadas en enojo o frustración.

Y sin embargo, algunos de los inversionistas más importantes del mundo no están excentos de cometer errores al invertir. Warren Buffett, Carl Icahn y el propio Bill Gates han caído víctimas de sus propias emociones y vicios de inversión, dejando pasar grandes oportunidades o yéndose por el hype de lo que estaba en ese momento de moda en los mercados.

Por eso, además de compartirles las mejores lecciones de algunos de los grandes inversionistas –incluyendo a Naval–, en esta ocasión les dejo otra lista de algunos de los errores más comunes al invertir y cómo contrarrestarlos. Quizá en algunos casos no sean recetas tan específicas, pero precisamente por esa razón el mundo de las inversiones parece tan complejo. Mi sugerencia es tomarlos en cuenta ya sea que lleves años invirtiendo o recién estés interesándote en este fascinante mundo.

  1. No tomar las ganancias. En ocasiones ocurren excelentes deals donde, casi de sorpresa, se triplica o cuatriplica nuestra inversión inicial. En vez de retirarnos a tiempo con las ganancias obtenidas, nos gana la avaricia, nos impulsa la adrenalina y decidimos quedarnos para ver si sube un poco más la acción para obtener un poco más. Pero casi siempre ocurre lo contrario: la acción cae de manera estrepitosa y nos quedamos arrepentidos y sin ganancias, o por lo menos con mucho menos de lo que habíamos obtenido al principio. Mucho de lo que vemos hoy en el mercado alcista es consecuencia de esta actitud.
  2. No enamorarse de viejas narrativas. Aunque hay lecciones atemporales (como les cuento en este artículo de hace unos meses), las narrativas suelen cambiar; especialmente porque el mundo de las inversiones depende de tantas variables que es normal intentar hacer sentido de ellas construyendo y contándonos una historia, que no necesariamente es verdadera. En el caso de crypto, cada ciclo tiene nuevos protagonistas. Si bien algunos responden al hype, muchas otras son muy prometedoras. Estar casado con una narrativa puede hacer que perdamos mejores opoortunidades. Por eso, lo mejor es observar el mercado con una mente más abierta y dispuesta a aceptar el cambio.
  3. No diferenciar entre inversiones de corto y largo plazo. Sí hay manera de hacer dinero con ciclos rápidos de inversión, como el famoso pump & dump. Pero al final, la manera comprobada en la que se han construido las grandes fortunas de los inversionistas, como Warren Buffett, es mediante el compounding, dejando que el tiempo haga su magia y las inversiones se multipliquen. Comprender que el hype es transitorio, y que participar en él funciona siempre y cuando entres y salgas rápido y te apegues a tus reglas generales de inversión, son clave para poder aprovechar ambas estrategias. También es algo que cuenta mi amigo Allan Cassis, del fondo especializado en crypto Lvna Capital.
  4. El efecto Halo. Al ver a algunos de los inversionistas más célebres, podemos asumir que son personas sumamente inteligentes con habilidades especiales para invertir y los encasillamos como modelos a seguir. Pero la realidad es que, en su gran mayoría, son personas comunes que simplemente han comprendido cómo funciona el mercado. Quizá tuvieron suerte en algunos aspectos o trabajaron más duro, pero lo esencial es saber que, por lo menos al invertir, ellos tuvieron las mismas oportunidades que se nos presentan a todos.
  5. No hacer inversiones con base en nuestras emociones. Lo hemos escuchado de grandes inversionistas como Howard Marks una y otra vez: estar demasiado emocionados, frustrados o decepcionados por los resultados de una inversión o el entorno general del mercado nos orilla a tomar malas decisiones de inversión que nuestra mente racional jamás permitiría que tomáramos en otra circunstancia. Una regla general es dar dos pasos hacia atrás después de pasar por una pérdida significativa, esperando a que la mente racional esté encarrilada de nuevo, para así evitar caer en laas inversiones de venganza; aquellas realizadas a partir de puro coraje o decepción.