Aristóteles y tu Smartphone

Desde hace unos años, saber programar computadoras se ha convertido en la nueva habilidad indispensable para que los niños tengan éxito en el futuro. El mito de los grandes emprendedores modernos ayuda a que esta tendencia cobre aún más fuerza. 

Al fin y al cabo, ya es clásica la historia de Mark Zuckerberg escribiendo líneas de código interminables desde su dormitorio en Harvard para crear lo que hoy se ha convertido en el imperio de Facebook. Bill Gates, Steve Wozniak y el icónico Steve Jobs programando desde su garaje en los 80´s; y Sergei Brin, Larry Page y Elon Musk no podían haber creado Google y Tesla sin sus habilidades en el mismo ámbito. 

Hoy en día, los coders y la cultura de innovación y emprendimiento van de la mano. Pensemos en todo lo que hoy es posible gracias a los avances en programación: Uber, Bitcoin, Netflix, Instagram… vaya, hasta la propia existencia de los smartphones que ya son una extensión de nosotros mismos. 

Además, algunos de los empleos más cotizados actualmente son para los programadores. Hay cursos para que niños pequeños empiecen a familiarizarse con la programación y otros más para que adultos puedan ampliar sus habilidades profesionales mediante esta habilidad.

Pero yo creo que el verdadero valor de la programación no está en las oportunidades laborales que te puede brindar, sino en que te enseña a pensar de una manera muy distinta. En otro post ya hablaba de los modelos mentales para ampliar la perspectiva del mundo. En este artículo menciono por qué hay que considerar a la programación como uno de estos modelos.

Pareciera que la programación es un tema moderno y muy reciente, pero sus bases tienen miles de años de existencia. ¿Qué tienen que ver el código y Aristóteles? Vayámonos muy atrás, cuando este gran filósofo de la antigua Grecia publicó el Órganon, el libro donde presentó sus principales obras sobre lógica. En este escrito, Aristóteles escribe el famoso silogismo que todos aprendemos o hemos escuchado alguna vez en la vida:

Todos los hombres son mortales. 

Sócrates es un hombre. 

Por ende, Sócrates es mortal. 

Este esquema argumentativo es la base de la lógica. Con él, Aristóteles logró demostrar que los argumentos son válidos o no dependiendo de su estructura lógica.

En este fascinante ensayo de Chris Dixon, uno de los managing partners del fondo de inversión Andreessen Horowitz, se explica con mayor detalle y claridad cómo este silogismo fue adoptado por diversos matemáticos y filósofos en siglos posteriores a Aristóteles, hasta que llegó a George Boole. A Boole se le considera uno de los fundadores de la ciencia de la computación precisamente porque tomó la lógica de Aristóteles y sustituyó palabras con variables:

x = x * y

Esto desencadenó que otros estudiosos pudieran “liberarse de los límites de la intuición humana” al darle a la lógica una notación algebraica precisa y flexible. Con el paso del tiempo, la lógica matemática lograda por Boole permitió la creación de circuitos eléctricos mediante la adición de números binarios, lo que a su vez dio pie a las unidades lógicas de aritmética que hoy son clave para las computadoras modernas y el sistema “digital”. 

Podríamos decir entonces que los modelos mentales que han permitido razonar a los humanos desde la Grecia antigua hasta los años 70´s –cuando comenzaron a lograrse avances a gran velocidad en la ciencia de la computación– es lo que ha permitido que hoy podamos tener un smartphone tan poderoso en nuestras manos. 

Y es que no es coincidencia. Aun cuando las cosas parezcan complejas y sofisticadas, los conceptos detrás siempre se remontan a las bases de la ciencia, la filosofía o hasta las matemáticas puras, que son el lenguaje del universo. En el caso del código, estas bases son los conceptos básicos de lógica y silogismos.

Por eso siempre es importante regresar a los primeros principios de cada término que uses y entender los conceptos básicos que los sustentan; así los podrás comprender verdaderamente y poner a tu disposición. 

Viendo hacia adelante, estos temas cada vez van a ser más relevantes. Enseñar a programar en la primaria va a ser tan básico como hoy lo es la enseñanza de matemáticas. Porque el futuro de la humanidad está por crearse. Como ya lo hemos mencionado antes, aprender a programar es la mejor manera de crear a escala, nos permite poner un programa, juego o aplicación al alcance de todo el mundo a través de su smartphone o internet. Pero para verdaderamente poder hacerlo bien, primero hay que entender la lógica detrás. Aristóteles en este sentido y sin saberlo en ese momento, fue el primer programador. La filosofía y la ciencia están más cerca de lo que creemos.