El rol del venture capital en el ecosistema emprendedor

Obtener financiamiento para una empresa podría parecer sencillo si tomamos en cuenta que los bancos usualmente están ansiosos por otorgar créditos a compañías medianas y pequeñas. 

Pero, ¿qué pasa cuando la empresa que busca financiamiento está proponiendo una idea realmente prometedora, aunque ni siquiera tenga clientes todavía? ¿Qué certeza puede ofrecerle al banco de que va a pagar el crédito? De no poder hacerlo, ¿qué alternativas le quedan a las ideas más innovadoras para poder ver la luz?

Es aquí cuando el rol de las firmas de venture capital, o VC y capital de riesgo en español, se vuelve realmente importante. Las empresas que empezaron como ideas muy locas –como Uber, AirBnb, Facebook, Cornershop o incluso Bitso– y que terminaron transformando la vida diaria de millones de personas no podrían haber crecido sin el dinero de estos fondos, que, contrario a los bancos, sí se atreven a invertir en una visión y con frecuencia son ampliamente recompensados por hacerlo.

De manera muy concisa, el venture capital consiste de recursos financieros que inversionistas le otorgan a las startups o empresas pequeñas que muestran potencial de crecimiento a largo plazo. Usualmente lidian con un alto nivel de riesgo ya que son pocas las empresas que sí logran crecer significativamente (porque obtener recursos no lo es todo). 

Hay que comprender tres cosas clave del funcionamiento de las firmas de VC:

  1. Los recursos financieros que administran usualmente provienen de varios inversionistas individuales, bancos de inversión o algún otro tipo de institución financiera. 
  2. Al elegir una startup para invertir en ella, los términos en que lo hacen son decisivos para que la inversión de los VCs produzca buenas recompensas. Suelen esperar un retorno anual de entre 25% y 35% durante todo el tiempo que dure la inversión. Por eso es que algunas startups no pueden dejar de crecer ya que tuvieron a varios inversionistas en sus etapas iniciales que buscan maximizar sus retornos. 
  3. Hay distintos tipos de firmas de VC para cada etapa en la que esté la startup que busca financiamiento:
    • Seed, o semilla 
    • Serie A
    • Serie B
    • Serie C 

El monto y propósito de cada inversión varía por ronda, pues las rondas semilla suelen ser el primer impulso para consolidar una idea de negocio a lanzar una idea. Dependiendo del país, pueden ir desde algunos miles de dólares a un par de millones. 

Las series A usualmente levantan entre $2 y $15 millones de dólares con el propósito de optimizar su base de usuarios o su oferta de productos. Las series B continúan la consolidación de la empresa, para lo cual requieren rondas de entre $30 y $60 millones. Las series C son ya para compañías que están metiéndole velocidad a su escalabilidad, saliéndose de su país de origen y conquistando nuevos mercados. Para esto, llegan a superar los $100 millones. Hay rondas D, E, F y posteriores, que son para empresas enormes que siguen apalancando en el VC para poder crecer. Un buen ejemplo es Facebook, que llegó a una serie D antes de lanzar su IPO para comenzar a cotizar en bolsa. 

Las firmas de VC surgieron en EE.UU. a mediados del siglo XX, pero no fue sino hasta la era de internet en los años 90 cuando realmente tomaron protagonismo. ¿Por qué? Sencillamente porque en ese momento nadie realmente podía visualizar el potencial del Internet y comenzaron a surgir muchísimas ideas para aprovecharlo. La gran mayoría fracasó provocando lo que hoy conocemos como la burbuja del dotcom, pero las que triunfaron salieron victoriosas. Nada más hay que ver los ejemplos de Amazon y eBay. 

Muchos académicos e historiadores le atribuyen la creación de las principales empresas tecnológicas a la existencia y fortalecimiento de los fondos de VC. La famosa aversión al riesgo que todavía figura en regiones como Latinoamérica ha hecho que los ecosistemas de emprendimiento en esta región crezcan un poco más lento, pero desde hace al menos 10 años también han surgido fondos de VC locales como Kaszek Ventures que hoy son clave para que empresas tecnológicas latinoamericanas sigan creciendo.  

En este contexto, vale la pena hacer un repaso de las firmas de VC más importantes de los últimos años en EE.UU. y México y sus inversiones más representativas.

EE.UU. 

Se estima que en este país existen más de 1,000 firmas de VC. No es sorprendente, considerando que la cantidad de dinero invertido durante 2020 fue de $74.5 mil millones de dólares –la mayor cantidad de dinero desde el 2004–. Las firmas más célebres de las que probablemente ya hayas escuchado son las siguientes:  

Andreessen Horowitz

  • Año de fundación: 2009
  • Socios principales: Marc Andreessen y Ben Horowitz
  • Tamaño del fondo: Ha levantado $17.8 mil mdd en 19 fondos.
  • Principales inversiones: Twitter, Skype, Facebook, Coinbase, AirBnb, Stripe, Clubhouse.
  • Highlights de inversión: Uno de sus primeros éxitos fue cuando Skype, en la que invirtieron, fue adquirida por Microsoft por $8,500 mdd. Desde 2018 tienen un fondo especializado para empresas de crypto.

Sequoia

  • Año de fundación: 1972
  • Socios principales: Michael Moritz, Douglas Leone, Jim Goetz
  • Tamaño del fondo: Ha levantado un total de $19.2 mil mdd en 30 fondos.
  • Principales inversiones: Nvidia, Reddit, Glossier
  • Highlights de inversión: Debido a que se fundó en los años 70, a este fondo le ha dado tiempo de invertir en casi todas las big tech: Apple, Google, PayPal, YouTube, WhatsApp. Por esta razón, tienen un valor de mercado de casi $3,3 billones (U.S. trillion) de dólares. 

Kleiner Perkins

  • Año de fundación: 1972
  • Socios principales: John Doerr, Brook Byers
  • Tamaño del fondo: Un total de $6.6 mil millones en 19 fondos. 
  • Principales inversiones: Amazon, Uber, Spotify, Slack.
  • Highlights de inversión: También es uno de los fondos que ha invertido en las empresas clásicas de Silicon Valley, como AOL, Sun Microsystems y Genentech, antes de que llegara el boom de las startups de internet. 

LATAM

Además de Kaszek, otros fondos han impulsado el crecimiento de las pocas empresas latinoamericanas que terminaron convirtiéndose en unicornios o logrando un exit excepcional. Sin embargo, algo clave a destacar es que todavía no hay demasiadas firmas late stage en América Latina, lo cual es un indicador clave de que la región todavía atraviesa una etapa de consolidación importante en términos de emprendimiento.

ALL VP

  • Año de fundación: 2012
  • Socios principales: Fernando Lelo de Larrea y Federico Antoni
  • Tamaño del fondo: $115 mdd en 3 fondos.
  • Principales inversiones: Aplazame, Cornershop
  • Highlight de inversión: Cornershop, la startup chilena en la que invirtió $8 mdd en 2015, fue adquirida por Uber hace poco por $3 mil mdd; sin duda, un éxito para ALLVP y un ejemplo para Latinoamérica

DILA Capital

  • Año de fundación: 2005
  • Socios principales: Eduardo Clavé y Alejandro Diez Barroso
  • Tamaño del fondo: $85 mdd en 4 fondos.
  • Principales inversiones: Ben & Frank, Urbvan, Moons, Petsy, Crehana 
  • Highlight de inversión: Petsy fue adquirido por Maskota en 2018. 

SoftBank Latin American Vision Fund

No es un fondo de inversionistas latinoamericanos, sino que es parte del conglomerado japonés SoftBank. Sin embargo, es muy relevante porque es un fondo exclusivamente destinado a invertir en Latinoamérica que ha sido clave también para el crecimiento de algunos unicornios. 

  • Año de fundación: 2019
  • Tamaño del fondo: $5 mil mdd.
  • Principales inversiones: Kavak, Konfio, Clip, GBM
  • Highlight de inversión: Rappi, en quien invirtió $1 mil mdd y lo convirtió en unicornio en 2018.

Así que si buscas crecer tu patrimonio o financiamiento para un emprendimiento ya sabes a quienes buscar.

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