El éxito de los inversionistas inesperados

Uno no estudia para ser inversionista. Es decir, aunque existe como tal la carrera de finanzas, que es lo que más se acerca a la preparación para una carrera en el sector financiero, no existe una disciplina académica formal que enseñe todos los los matices psicológicos y sociales que implica trabajar con éxito en esta profesión.

Como nos han mostrado las lecciones de grandes inversionistas como Buffett, Dalio o Harp Helú, invertir exitosamente requiere conocimiento del mercado pero también mucho control de las emociones. A un buen inversionista también le conviene leer mucho y estar pendiente de los cambios sociales, además de tener una buena visión de sus planes a corto, mediano y largo plazo. Y quizás, en menor medida, ser un inversionista también exige buen timing: encontrar y aprovechar el momento en el que nuestro background coincide con las circunstancias idóneas en el mercado.

Precisamente todo este “coctel” hace que el mundo de las inversiones sea tan interesante, pues existen personajes poco comunes en este sector que ha resultado sumamente exitosos.    

Al conocer sus historias, antecedentes y carreras previas, estos inversionistas inesperados sin duda resultan muy inspiradores para cualquier persona. Invertir es algo accesible para todos nosotros; la clave es querer hacerlo y animarse a comenzar. Por eso, esta semana les platico sobre algunos de estos inversionistas inesperados: 

Ashton Kutcher 

Muchos millennials lo ubicamos por la carrera como actor que tuvo en la década de los 2000: desde la clásica película Dude, Where’s My Car? hasta los shows de TV That 70s Show y Punkd. Pero desde que inició el surgimiento del internet, este actor tuvo una visión extraordinaria como inversionista, particularmente en Silicon Valley. Fue uno de los primeros en invertir en empresas como Airbnb y Uber. 

En 2010, cofundó el fondo A Grade Investments, que hasta el momento ha invertido en empresas tecnológicas o disruptors como Duolingo, Airtable o Casper (que revolucionó el mercado de los colchones en EE.UU.). Actualmente, se estima que la fortuna personal de Kutcher vale más de $200 mdd. A sus 42 años, es uno de los actores más ricos de Hollywood –pero, como ya vimos, esa fortuna proviene más de sus inversiones que de películas taquilleras. 

Jay-Z

El rapero originario de Brooklyn lleva años sin sacar un disco, y el último fue uno colaborativo que realizó con su esposa, Beyoncé. Jay-Z realmente estuvo en la cima de su carrera artística entre 1996 y 2003. Después de eso, se ha dedicado casi por completo a su vida como inversionista, que le ha procurado una fortuna que supera los $1,000 mdd. 

Tiene un portafolio bastante interesante de negocios: desde un cognac llamado D Ussé que sacó en un joint venture con Bacardí; Tidal, una compañía de streaming que incluye música exclusiva de artistas como Kanye West o Calvin Harris; y un catálogo impresionante de inversiones en bienes raíces y como coleccionista. Pero también ha decidido invertir en ciertas compañías, incluyendo casi $70 mdd de acciones de Uber cuando comenzaba esta compañía. No sorprende que el propio Warren Buffett se haya expresado de esta manera sobre él: “Jay-Z está dando clases en un salón mucho más grande que cualquier donde yo podría enseñar. Para una persona joven que esté creciendo, él es de quien deben aprender.” 

Jessica Alba

De los inversionistas más improbables, tal vez la más sorprendente es esta actriz de origen latino. Al igual que Ashton Kutcher, durante buena parte de los años 2000 ella estuvo en películas como Los 4 Fantásticos y capitalizó su imagen durante algún tiempo, siendo vocera de marcas como Revlon. Después, hizo un análisis muy interesante y anticipado del mercado y sacó su propia compañía, llamada The Honest Company, que vende productos “eco-friendly” de bebés, maquillaje y cuidado del hogar. 

La empresa salió a bolsa a mediados de este año y tiene una valuación de casi $2,000 mdd. Además, la actriz y empresaria ha realizado sus propias inversiones en empresas como Headspace, dedicada al wellness y salud mental –una industria que sigue creciendo y que está valuada en casi $4 billones de dólares.

Cómo podemos ver las inversiones no son exclusivas de financieros, lo único que hace falta es animarse a empezar. ¿Qué esperas? una historia de éxito está al alcance de todos.