Libertad Financiera

¿Para qué sirve acumular el dinero? ¿Qué utilidad práctica tienen las inversiones? ¿Por qué buscamos ser ricos? ¿Serlo es bueno o malo? ¿Tener riqueza es una necesidad humana o es pura vanidad?

Además de ser cuestionamientos muy válidos sobre el dinero, estas preguntas son percepciones generalizadas que mucha gente suele tener respecto a este tema. Hablar de dinero nos produce muchos sentimientos y emociones. Conociendo un poco sobre la psicología del dinero, podemos tener distintas relaciones con él en función de nuestro pasado, nuestro presente y nuestra expectativa sobre el futuro. 

Sin embargo, vale la pena dejar de lado nuestra percepción subjetiva con el dinero y hablar sobre él desde un punto de vista racional. Bajo esta óptica, cumple tres funciones principales:

  • Medida contable
  • Unidad de intercambio
  • Resguardo de valor

Estas funciones son las que nos permiten utilizar el dinero para intercambiar bienes y servicios, especialmente durante los últimos 250 años en que el capitalismo ha dominado la vida económica de la humanidad.

Por la manera en que hoy estamos organizados socialmente, el dinero toca todos los aspectos de nuestras vidas. Está intrínsecamente ligado a nuestros valores y visión de vida, pues es un contrato social y con frecuencia -aunque nos sintamos incómodos diciéndolo- representa nuestro valor en la sociedad. Por ello, el dinero es una precondición para poder realizarnos a nivel individual y colectivo. 

“La libertad es el reconocimiento de la necesidad”

decía Friedrich Engels, ya que el ser humano tiene muchas necesidades que sólo pueden ser satisfechas desde un espacio de libertad. Si no podemos tener certeza sobre nuestra propia supervivencia, será complicado desarrollar nuestro máximo potencial.

Para poder analizar y comprender correctamente la libertad financiera, hay que entenderla desde el aspecto macro del entorno, hasta el micro del individuo. Empecemos por el macro.

El concepto de la libertad económica toma un papel importante en este sentido. Este término se refiere a la facilidad que tiene un individuo dentro de la sociedad para participar en la economía. La libertad económica mide las siguientes variables:

  • Qué tan fácil es empezar un negocio
  • Derechos de propiedad
  • Libre comercio con otros países
  • Leyes laborales
  • Estabilidad de las divisas

Esta métrica es muy relevante para entender cómo uno se puede desempeñar como miembro de la sociedad dentro de un país en relación con la libertad económica que dicho país ofrece. El ranking de todos los países lo puedes encontrar aquí.

Dentro de los países de habla hispana, México ocupa el lugar 67, Colombia el 45, España el 58 y otros menos favorecidos como Argentina, el 149. Los países con mejores condiciones de libertad económica en 2020, son Singapur, Hong Kong y Nueva Zelanda. Hasta abajo, desafortunadamente encontramos a países como Cuba o Venezuela.

La importancia de la libertad económica va más allá del puesto que ocupa un país en un ranking. Este concepto tiene correlación con mayor crecimiento económico, mayor ingreso per cápita y mayor equidad económica, además de otros factores que no necesariamente están ligados a temas monetarios, como por ejemplo: 

  • Mayor expectativa de vida
  • Mayor felicidad
  • Menor mortalidad infantil
  • Menor corrupción
  • Menor violencia

Si bien el dinero no da la felicidad, no tenerlo sí puede causar problemas, estrés y, sobre todo, puede quitarte la salud y el tiempo, que son tus recursos más valiosos. Y el tiempo es necesario para disfrutar la vida y poder desarrollar tu máximo potencial. El dinero no lo es todo, pero definitivamente es muy importante. Se relaciona con la calidad de vida y con símbolos de diferenciación y pertenencia en la sociedad. También proyecta un sentimiento de satisfacción y felicidad personal.

Su poder psicológico es todavía más fuerte: las percepciones que existen sobre él y las formas de generarlo, gestionarlo y gastarlo varían de una persona a otra. Este último punto generalmente tiene mucho que ver con la personalidad de la persona y con la manera de relacionarse del dinero en la familia en la que se crió. Al final, es un tema que condiciona tanto la calidad como la realidad de vida de las personas. Es un tema muy interesante del que hablaré más en un futuro post.

Pero como lo mencionaba antes, el que vivamos en un país que no esté entre los top del ranking de libertad económica no significa que nuestra relación con el dinero ya está predefinida. El contexto influye pero no determina. También nos toca hacer la chamba personal para poder lograr esta libertad financiera. Aquí te dejo algunas reflexiones que puedes tomar como consejos para abordar tu libertad financiera personal y poder realizarte como persona:

1) El dinero no es un juego de suma cero. Para lograr tener dinero no hace falta “ganárselo” a otro. El dinero y la riqueza se pueden crear como platico en este post.

2) La importancia de generar ingresos pasivos. Cuando logras que tus ingresos pasivos sean mayores a tus gastos, habrás creado la verdadera riqueza.

3) La importancia de invertir. Hacerlo es la mejor manera de generar ingresos pasivos y es la clave del éxito. Proclamar que todos los seres humanos tuvieran acceso a las inversiones debería de ser un derecho humano. 

4) El interés compuesto. La fuerza oculta del universo y la única manera realista de lograr lo imposible es gracias a este efecto que hace crecer exponencialmente el dinero. 

5) La importancia de diversificar. Es importante que cuando inviertas, no pongas todos los huevos en la misma canasta. Hay que buscar maneras de minimizar el riesgo maximizando el rendimiento. Del mismo modo, buscar fuentes de ingresos diversas también te serán de ayuda.

6) Mantén tus finanzas sanas. La ecuación de la riqueza tiene dos lados: la generación y el gasto. También hay mucho que optimizar del lado del gasto. Algo clave es llevar presupuestos personales cada mes.

7) La disciplina es gran parte del éxito. Fija objetivos financieros y aparta el dinero para irlos logrando. Considera fondos de emergencia.

8) Aprende, estudia y adquiere conocimiento. Recuerda: la mejor manera de predecir el futuro es creándolo.

La libertad financiera es una precondición para el desarrollo del potencial humano. 

El dinero no compra la felicidad, pero te compra el tiempo y la tranquilidad para hacer lo que realmente te hace feliz.

A generar libertad, pues.