Modelos de Innovación

Piensa en la empresa más innovadora que conoces. Probablemente menciones a Apple, a Tesla, o a Nike, ¿correcto? Nuestra percepción generalizada sobre cómo se ve la innovación suele hacer que pensemos inmediatamente en algo tangible: un dispositivo personal, un auto eléctrico, unos tenis para correr mejor. Sin embargo, innovar no siempre implica la creación de algo completamente nuevo, o incluso algo que se pueda tocar. Tiene muchos matices y, en la mayoría de los casos, no depende de una mente que trabaja sola y se le ocurren ideas sin hacer nada más. 

Desde hace algunas décadas, la mayoría de las empresas buscan ser innovadoras e intentan incluir este atributo en su propia descripción. Es un buen primer paso, ya que las compañías que no se involucran en un proceso de mejora rara vez logran permanecer en el tiempo. Pero, ¿hay una guía para ser innovador? Si soy líder de una empresa y quiero llevarla a ser innovadora, ¿por dónde empezar?

Algo que a mí realmente me sorprendió cuando inicié mi propio proceso de liderar un equipo innovador fue descubrir que hay modelos de innovación para hacerlo. La innovación es tan amplia y a la vez ambigua que estos modelos resultan ser una buena guía. En este ensayo, te voy a compartir una pequeña guía para adentrarte en este tema, empezando por el punto de partida que muchas veces pasamos por alto: la definición de innovación. 

De todas las que he encontrado, la que más me gusta es la de Niklaus Garber, quien define a la innovación como la introducción de algo nuevo y valioso. Como mencionaba antes, no necesariamente tiene que ser algo físico. A partir de aquí, la cosa se pone interesante: los diferentes tipos de innovación. 

  • Innovación disruptiva: se refiere a un concepto, producto o servicio que crea una nueva red de valor al irrumpir en un mercado existente o al crear un mercado totalmente nuevo. Suele ser percibida como amenaza ya que hace que los mercados existentes queden obsoletos o sean menos útiles. Un gran ejemplo es el streaming de video que inició Netflix, pues puso de cabeza a la industria de televisión de paga (y, años después, incluso a la del cine).
  • Innovación sostenida: se refiere al tipo de innovaciones que ya existen en el mercado y que, en vez de crear nuevas redes de valor, se concentra en mejorar y desarrollar las que ya existen. Prácticamente todos los autos son resultado de este tipo de innovación, pues siempre están sujetos a una mejora continua.
  • Innovación radical: ocurre cuando una tecnología irrumpe por completo en un negocio o economía y crea un nuevo modelo de negocio. Solo el 10% de las innovaciones caen en esta categoría ya que son bastante difíciles de ejecutar. El ejemplo más claro es Salesforce y la creación de los CRMs de negocios, que transformaron la manera en operar una compañía.
  • Innovación incremental: consiste en una serie de mejoras pequeñas o graduales en productos existentes, o procesos y métodos que permiten mantener la competitividad durante el paso del tiempo. Funciona igual que el interés compuesto: una mejora mínima es casi imperceptible el día de hoy, pero con el paso del tiempo puede tener un impacto enorme. Todas las optimizaciones de procesos dentro de compañías son resultado de este tipo de innovación. 

Recuerda que estas son solo cuatro de las muchas categorías de innovación que existen, pero me gusta utilizar estas definiciones porque, al verlas en la siguiente matriz, permite compararlas bien contra el mercado:

Una manera práctica de comprender esta matriz es tomando en cuenta que las grandes compañías con frecuencia dependen de la innovación sostenida, mejorando los productos que ya tienen para atraer a nuevos clientes. En cambio, las startups suelen recurrir a la innovación disruptiva para crear nuevos mercados o reconfigurar los que ya existen. 

Sin embargo, ambos tipos de empresas pueden usar cualquiera de los tipos de innovación dependiendo de sus objetivos: para evitar ser desplazada por los nuevos jugadores, una gran empresa establecida puede fomentar la innovación radical dentro de su propia organización, como un nuevo modelo de negocio. Esto es algo que hace muy bien la empresa 3M: intenta combinar su catálogo de más de 55 mil productos para crear algo totalmente nuevo, como ocurrió con la invención del famoso Post-It a finales de los años 70. Al mismo tiempo, una startup puede usar la innovación incremental para optimizar el producto o el proceso con el que iniciaron operaciones. El caso que mejor lo ejemplifica: Uber. Aún cuando ha desarrollado nuevos servicios, siempre está encontrando cómo mejorar la experiencia de ride-sharing, que es su principal producto.

Ahora que quedaron sentadas las bases para comprender los distintos tipos de innovación, vale la pena hablar un poco sobre los modelos de innovación. Como ya decíamos, no solo se puede innovar en producto. De hecho, el famoso framework de los Diez Tipos de Innovación (Ten Types of Innovation) de Doblin propone, precisamente, diez a partir de los cuales se definen los modelos a utilizar:

Lo importante aquí es identificar cómo se puede innovar en tres aspectos: 

  1. Configuración (en azul): en el modelo de negocio
  2. Oferta (anaranjado): en la tecnología
  3. Experiencia (rojo):  en el marketing

El framework es una gran herramienta de diagnóstico para ver cómo tu compañía está innovando a nivel interno o para identificar en qué áreas hay oportunidades para hacer algo distinto en el mercado. Una vez que hayas evaluado todas estas opciones, la siguiente pregunta surge de manera inevitable: ¿cómo elegir el mejor modelo para la necesidad de mi empresa?

Es aquí cuando comienzan a surgir términos que probablemente ya hayas escuchado sin saber que se referían a modelos de innovación: design thinking, lean startup y agile organization. 

Design Thinking Lean Startup Agile Organization
Propósito Sirve para resolver un problema en particular y para encontrar a sus primeros usuarios. Busca crear nuevos negocios y productos en condiciones de incertidumbre y tratando de minimizar el desperdicio Permite crear o responder al cambio en un entorno incierto o inestable
Sirve 

bien para

Explorar un problema y sus posibles soluciones Construir una solución específica Construir bien una solución
Enfoque Analítico y creativo Experimental Progresivo

Otro tipo de modelo, y uno que me parece muy interesante, es el de design sprint. Fue desarrollado por Google y combina estos tres modelos anteriores en un proceso intensivo de 5 días para lograr validar tus ideas y resolver problemas. Aquí está toda la información para poder llevar un design sprint a cabo: desde los requerimientos hasta los pasos. Sin duda puede serle útil a tu equipo, pero recuerda que ninguno de estos modelos es particularmente mejor que el otro; simplemente funcionan como herramientas que están disponibles para quien esté buscando innovar.

Las opciones y frameworks para innovar abundan; solo falta que decidas qué te conviene más. Si ya realizas estas practicas, felicidades, si aun no lo haces, animate a descubrir tu innovador interno. Todos tenemos un innovador dentro, es parte intrínseca del ser humano. Como bien dice el dicho, la mejor manera de predecir el futuro es crearlo. 

A innovar, pues.