Turbulencia en el mundo crypto ¿qué hacer?

Las últimas semanas han sido dramáticas, por decir algo, en el mundo crypto. Empecemos con la caída en la transaccionalidad de los NFTs. Las operaciones de estos tokens no fungibles ha caído 92% desde septiembre pasado, según algunos reportes. Después llegó la crisis del blockchain de Terra Luna. Un desplome del valor del token LUNA que respaldaba este blockchain de stablecoins. Y finalmente, el precio del Bitcoin ha tocado los niveles más bajos desde el 2020.

A primera vista, parecería que el mundo crypto está implosionando como sus más acérrimos críticos habían esperado desde hace tiempo. Pero lo que ocurre en esta industria no es exclusivo de la misma; va en paralelo con una corrección más grande del mercado que consideramos “tradicional”. Por ejemplo la correlación entre el BITCOIN y el NASDAQ ya es de más del 70%, un nuevo máximo histórico. Por eso, vale la pena hacer un análisis macroeconómico de lo que está pasando y analizar cuáles pueden ser los efectos de esto hacia adelante. 

Un poco de contexto según tres indicadores clave a nivel macro:

  • Los niveles de inflación están disparándose. Aunque estamos alcanzando niveles similares a los de 1970, la razones que explican la inflación entonces y las que están detrás de la situación actual ahora no son las mismas. Pero los precios están alzándose sin que lo mismo ocurre con los salarios, lo cual está destruyendo riqueza y poder adqusitivo.
  • El mercado de consumo está distorsionado. Sobra decir que desde marzo de 2020, el comportamiento de los consumidores se transformó por completo debido a los efectos impredecibles que trajo consigo la pandemia y los estímulos monetarios. A pesar de que en su momento los productos tecnológicos tuvieron gran auge de consumo, estos efectos ya se están revirtiendo y por otro lado la alteración de las cadenas de suministro sigue teniendo consecuencias hasta el día de hoy.
  • El sistema geopolítico global está creando una crisis de commodities. La guerra en Ucrania y las consecuentes sanciones impuestas a Rusia han provocado un incremento en el precio del petróleo, el gas, metales y algunos granos, combinada con una crisis de escasez de algunos bienes –lo cual también ha complicado el funcionamiento y eficiencia de los mercados globales. 

La incertidumbre provocada por estas y otras circunstancias ha provocado un comportamiento totalmente atípico en el mercado. Durante mucho tiempo, incluso desde antes de la pandemia, las acciones de empresas tecnológicas –las famosas FAANG, Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Google– ocuparon de manera constante un lugar predilecto en los portafolios de inversión. Eran las empresas con mayores tasas de adopción de usuarios y crecimiento en ventas del mundo occidental. Por eso sorprende que estas cinco empresas hayan caído 37% desde el inicio del 2022. Los ETFs de ARK Invest, seleccionados por Cathie Wood y cuya existencia se basa en la tesis de inversión de que la tecnología es el futuro, también han caído un 40% y están abajo casi 75% desde máximos históricos. 

La gran pregunta es, bajo este contexto… ¿Qué hacer como inversionista? ¿Comprar? ¿Vender? ¿Confiar en crypto? ¿Esperar a una corrección en el mercado?

Empecemos por el principio. Lo más importante al invertir es tener calma y no tomar decisiones basado en las emociones. Los mercados son volátiles, sobretodo cuando hay situaciones como las que estamos experimentando, y sin saber puntualmente qué va a pasar, probablemente esta turbulencia pasará en unos meses o años. Cómo bien decía Mark Twain: “La historia no se repite pero sí rima”. Recuerda este artículo sobre la psicología del dinero.

Pasando al tema de crypto y sin que sea un consejo de inversión (pues la estrategia para hacerlo depende de las circunstancias de cada inversionista), lo que hay que observar sobre crypto es que su adopción no va a detenerse y este nuevo activo y clase de inversión está para quedarse. Desde que surgió el Bitcoin en 2008, ésta y el resto de las cryptos han experimentado una tasa de adopción anual del 156% –la más rápida que ha tenido cualquier tecnología en la historia de la humanidad. Si continúa esta tendencia de adopción, para 2030 habrá 5,000 millones de usuarios de crypto en todo el mundo. Como comparativo, el internet estaba creciendo un 43% anual en sus primeros cinco años. Aún si la tasa de adopción de crypto tuviera ese porcentaje, alcanzaría los 2,800 millones de usuarios en diez años. Además, se han levantado decenas de miles de millones de dólares para invertir en venture capital específicamente de crypto, y los empleados de las grandes compañías de tecnología siguen la gran migración a la siguiente ola de innovación en crypto y la Web 3.0.

Para más referencia pueden consultar estos artículos que escribimos en este espacio sobre:

Bitcoin

Ethereum

Crypto

Todos los indicadores adelantados están en su lugar, crypto es un cambio secular, un cambio de paradigma. Solo hay que tener paciencia y un portafolio balanceado para poder sobrellevar la volatilidad y tener tranquilidad en momentos de turbulencia.